
El budismo es una religión no teísta perteneciente a la familia dhármica y a la subfamilia nastika de religiones. Su complejidad y diversidad hace que además sea estudiado o descrito en ocasiones usando términos adicionales como: fenómeno transcultural, filosofía, método de trasformación o sistema ético.
Budismo es un término usado en Occidente. En sánscrito y otras lenguas orientales es posible referirse a las “enseñanzas del despierto sobre la ley natural” (buddha-dharma); o “la comunidad” de budistas (saṃgha). “Buddha” es un título sánscrito que significa ‘el que ha despertado’.
Este despertar se da gracias a un descubrimiento directo y personal; no debido a una revelación divina. Un Buda no es un dios, ni un ser sobrenatural, ni un mesías, ni un profeta. El budismo no afirma a un hacedor del universo y sus enseñanzas no son percibidas por sus seguidores ni como opinancias ni dogmas, debido a que estas mismas animan al practicante a que las cuestione, investigue y compruebe por si mismo, debido a que sólo así podrá comprenderlas e interiorizarlas. El budismo además contrasta fuertemente con otras religiones puesto que la mayoría de sus escuelas niegan la existencia del alma, de una esencia, de un sí-mismo y de un “yo” duradero.
El propósito último de sus enseñanzas es la erradicación definitiva de la insatisfacción vital, el descontento, o ‘sufrimiento‘ mental, que aparece de manera inevitable en la vida. Acorde al pensamiento budista, las causas verdaderas de la insatisfacción, frustración o tensión son el anhelo ansioso, deseo o ‘sed‘ y sus concomitantes (aferramiento, aversión, temor, etc…). SEGUIR LEYENDO ….




















































