
El celtismo es un movimiento religioso reconstruccionista pagano vivo desde finales del siglo XIX, pero sólo en la vista pública desde la década de los setenta del siglo XX. Tendencialmente el celtismo retoma la antigua religión celta, practicada en la antigua zona geográfica de la Galia, Irlanda y Gran Bretaña antes de la superposición del cristianismo.
Se trata de un sistema religioso panteista, animista y politeísta, cuya teología es diferente de acuerdo a las principales corrientes en las que está dividido. Con la aparición y propagación de misteriosos grupos entre los años de 1970 y 1980 el celtismo se vio influenciado y, a su vez influyó en la la filosfía Nueva Era y en la Wicca, que ha afectado en particular a la doctrina druidista, una de las ramas celtistas. Entre los primeros grupos se encuentran los de orientación puramente celta, y sólo muy recientemente las religiones celtistas han sido sistemática y progresivamente institucionalizadas, e incluso el proceso aún sigue en marcha.
Nomenclatura
El término celtismo deriva del nombre de un pueblo europeo llamado celtas, actualmente es utilizado como término para indicar el movimiento reconstruccionista entero en sus matices culturales y espirituales. Como alternativa, ampliamente pero no establemente difundida en el mundo anglosajón está además la etiqueta de “paganismo celta reconstruccionista” (paganismo céltico o recunstruccionismo celta) cuyo primer uso fue realizado en un artículo de Kym Lambert ní Dhoireann de 1992. Este último atribuye la invención del término a Kathryn Price NicDhàna, si bien esta a su vez recoge los primeros usos documentados del término en simples extrapolaciones del libro titulado Drawing Down the Moon de la escritora Margot Adler. Si bien Adler, en su texto, describe una amplia variedad de tradiciones paganas reconstruccionistas, ninguna de tales manifestaciones mencionadas es explícitamente celtista. SEGUIR LEYENDO ….


















































