En Asia existen ciertos tipos reconocidos de experiencia espiritual que en Occidente tienen lugar sólo de una forma casual y con un reconocimiento mÃnimo de las tradiciones religiosas oficiales.
Hinduismo
Dentro de la complejidad cultural del hinduismo, que se puede considerar panenteÃsta, existen una serie de darshana o puntos de vista además legÃtimos, que el individuo puede adoptar. Los más notables son el vedanta, basado en las doctrinas de los Upanisad, un conjunto de escritos poéticos; y el yoga, una forma de meditación que se considera nativa de la India.
Tanto el vedanta como el yoga se ocupan de la liberación del mundo, considerado como una ilusión de realidad. Lo más frecuente es que no se estudie el vedanta o el yoga hasta que el individuo ha llegado a la mitad de su vida, se ha establecido en su casta, que puede ser considerada su rol o vocación, y está preparado para transmitir sus obligaciones sociales a los hijos.
De ahà que el vedanta y el yoga no suelen enseñarse a los niños, como se hace con las Escrituras y las opinancias de una religión como el cristianismo, más bien sólo a los adultos ya disciplinados en los caminos de la sociedad. Estos caminos implican renunciar en particular a la propia identidad, dejar la tarea de mantener las obligaciones sociales y organizarse para morir, y esto se explica puesto que la muerte, en el momento que le llega a una persona que aún cree que es un individuo aislado, se considera una calamidad.
Según el vedanta, la idea de que el mundo es una pluralidad de cosas distintas es considerada maya o una ilusión, producto de la forma convencional de pensamiento. Puesto que maya tiene la significación original de ‘medir’, el mundo se considera medido o señalizado por estas divisiones y clasificaciones de la experiencia humana, que hacen posible las palabras y las ideas. Para describir una curva complicada hay que medirla como si constituyera una serie de puntos distintos. De la misma forma, para describir y pensar sobre la naturaleza hay que desglosarla en unidades o términos manejables; esto es, cosas y acontecimientos. Este procedimiento, útil en todo caso, sugiere que los acontecimientos son separables entre sÃ, que uno podrÃa suceder sin el otro, y que el placer podrÃa existir sin dolor o la vida sin la muerte. Una impresión parecida predomina respecto a la separabilidad de las cosas. SEGUIR LEYENDO ….



















































