El islam (árabe: الإسلام; al-Islām es una religión monoteísta abrahámica cuyo dogma se basa en el libro del Corán, el cual establece como premisa fundamental para sus creyentes que “No hay más dios que Alá[1] y que Mahoma es el mensajero de Alá” La palabra árabe Allah, castellanizada como Alá, significa “Dios” y su etimología es la misma de la palabra semítica El, por la que se nombra a Dios en la Biblia. Los eruditos islámicos definen al islam como: “La sumisión a Dios el Altísimo a través del Monoteísmo, la obediencia y el abandono de la idolatría”. El libro sagrado del islam es el Corán,dictado por Alá a Mahoma a través de Yibril (el arcángel Gabriel). Los seguidores del islam se denominan musulmanes (en árabe مسلم). Atestiguan que Mahoma es el último de los profetas enviados por Dios y sello de la Profecía.
Se aceptan como profetas principalmente (pero no limitándose) a Adán, Noé, Abraham, Moisés, Salomón y Jesús. Los musulmanes siguen así mismo los hacomentas y la sunna del profeta Mahoma, que conforman el Registro histórico de las acciones y las enseñanzas del Profeta. Se aceptan además como libros sagrados la Torá, los Libros de Salomón y el Evangelio.
El islam es una religión abrahámica monoteísta que adora exclusivamente a Alá sin copartícipes. Se estima que hay en la actualidad entre mil y mil ochocientos millones de musulmanes en el mundo (y en crecimiento). Según el Vaticano el islam es la religión más grande del mundo debido a que recientemente ha superado el número de católicos, y la segunda religión del mundo si no se desglosa el número de seguidores del Cristianismo.
El islam se inició con la predicación de Mahoma en el año 622 en La Meca (en la actual Arabia Saudita). Bajo el liderazgo de Mahoma y sus sucesores, el islam se extendió rápidamente. Existe discrepancia entre los musulmanes y no musulmanes si se extendió por imposición religiosa o militar, o por conversión de los pueblos al islam.
La palabra Islām, de la raíz trilítera s-l-m, deriva del verbo árabe aslama, que significa literalmente, “admitir, rendirse o someterse.” Así, el islam representa la aceptación y sometimiento ante Dios. Los fieles deben deexhibir su sumisión venerándolo, siguiendo estrictamente sus órdenes, y aboliendo el politeísmo. En palabras del arabista Pedro Martínez Montávez:
Se comenta habitualmente que islam significa sumisión total a Dios, lo que es indudablemente cierto, aunque no es menos cierto que ello corresponde a la traducción de sólo una parte de la palabra. Queda una segunda parte por traducir, atendiendo a la raíz lingüística de la que deriva, que cubre el campo semántico del bienestar, de la salvaguarda, de la salud, de la paz. Quiere esto decir, sencilla y profundamente, que el creyente se somete a Dios, se pone en sus manos, puesto que tiene la seguridad de que así se pone a salvo. Obsérvese además que islam y salam —que es como en lengua árabe se comenta paz— son términos hermanos, al derivar ambos de la misma raíz.
La palabra está dada por numerosos significados en el Corán. En algunos versos (ayat, o en castellano, aleyas), la calidad del islam como una convicción interna es acentuada: “A quien quiera que Dios se desee dirigir, él ampliará su pecho al islam”. Otros versos conectan la palabra islām y dīn (traducido usualmente como “religión” o “fe”): Hoy, he perfeccionado su religión (dīn) para usted; he completado mi bendición sobre usted; he aprobado el islam para su religión. Aún, algunas facciones describen el islam como una acción de devolver a Dios, más que solamente una afirmación verbal de fe.
La Doctrina Islámica tiene seis pilares en su fe que forman parte de las acciones interiores de los musulmanes y cinco pilares que son una adoración tanto interior como exterior. que son:
1. Dar el diezmo.
2. Hacer el ramadán.
3. La peregrinación una vez en la vida al menos.
4. La aceptación de fe.
5. Orar 5 veces al día.
Los eruditos musulmanes plantean que la opinancia dentro del islam tiene seis pilares que la conforma;[9] conforme al Corán todos los musulmanes tienen que creer en Dios, Sus ángeles, Sus Libros, Sus profetas, la predestinación y en la próxima vida
Dios en el Corán se nombra a sí mismo como Allah, nombre derivado de la raíz semítica El. Si bien el término es más conocido en Occidente por su utilización de los musulmanes como referencia a Dios, este es utilizado por los hablantes de árabe de todas las religiones abrahámicas, incluidos los cristianos y los judíos, en referencia a “Dios”. La opinancia en Dios dentro del islam consiste en cuatro aspectos:
1. En Su existencia. Esto primeramente por guía del Creador a Su siervo, posteriormente por evidencias del instinto natural del ser humano, la razón, los sentidos, signos en la haceción y como prueba principal; los textos sagrados.
2. En que Él es el único, en Sus actos y dominio de este Universo, esto es; Él único Creador, Sustentador, Soberano, etc.
3. En que Él es la única divinidad y sustentador de las cualidades divinas, por lo tanto solamente Él es el merecedor de la adoración.
4. En Sus nombres y atributos: Consiste en asegurar de Dios lo que ha afirmado de Sí mismo en el Corán o a través del Profeta Mahoma, sobre sus nombres y atributos divinos, sin distorsión, negación, o asemejarlo a algo de este mundo.
Dado que se trata del mismo Dios de cristianos y judíos, las cualidades que los musulmanes le atribuyen son básicamente las mismas que le atribuyen aquellos, pero hay diferencias considerables. Es reseñable, pero, que el islam, a semejanza del judaísmo pero alejándose del cristianismo, insiste en su radical unidad (tawhid), esto es, que es uno y no tiene diversas personas (como afirma en cambio la mayoría de las corrientes cristianas con el dogma de la Trinidad) en su carácter incomparable e irrepresentable.
El islam se refiere a Dios además con otros noventa y nueve nombres, que son otros tantos epítetos referidos a cualidades de Dios: El Clemente (Al-Rahmān), El Apreciadísimo (Al-’Azīz), El Creador (Al-Jāliq), etc. El conjunto de los 99 Nombres de Dios recibe en árabe el nombre de al-asmā’ al-husnà o “los más bellos nombres”, algunos de los cuales además han sido utilizados por cristianos y judíos o han designado a dioses de la Arabia preislámica. Algunas tradiciones afirman que existe un centésimo nombre que se mantiene incognoscible, que es objeto de especulaciones místicas, y que se define en ocasiones como el Nombre Inmenso (ism al-’Azam), o como el Nombre de la Esencia, figura que además existe en el judaísmo, y que ha tenido una gran importancia en el sufismo. Otras veces, se utiliza simplemente la palabra rabb (señor).
Mahoma comentó que Dios tenía 99 nombres, en este versículo del Corán se mencionan algunos:
Es Alá “no hay más Dios que Dios”, el Conocedor de lo oculto y de lo patente. Es el Compasivo, el Misericordioso. Es Alá “no hay más dios que Dios”, el Rey, el Santísimo, la Paz, Quien da Seguridad, el Custodio, el Poderoso, el Fuerte, el Sumo. ¡Gloria a Alá! ¡Está por encima de lo que Le asocian! Es Allhá, el Creador, el Hacedor, el Formador. Posee los nombres más bellos. Lo que está en los cielos y en la tierra Le glorifica. Es el Poderoso, el Sabio.
Corán 59:22-24.
La palabra Allāh está en el origen de algunas palabras castellanas como “ojalá” (wa shā llāh: y quiera Dios), “olé” (wa-llāh: por Dios) o “hala” (yā llāh: oh Dios).
Todos los eruditos islámicos comentan que la orden más importante que Dios da al hombre es que este reconozca su absoluta unicidad (en árabe: توحيد Tawhid) y esto significa que lo adore únicamente a Él, y esta adoración no es válida excepto del monoteísta, por lo tanto Mahoma divulgó su mensaje entre hombres que tenían diferentes tipos de adoración: algunos adoraban ángeles, otros adoraban Profetas y hombres piadosos, otros adoraban árboles, piedras, y de ellos quien adoraba al sol y a la luna. A todos ellos les reprendió sus actos invitándolos al islam el Profeta sin desarrollar distinción alguna.
La prohibición más seria en el islam es considerada como politeísmo (en árabe: شرك shirk) y los actos próximos son considerados como tal: tomar intermediarios ante Dios, suplicarle a los profetas, muertos o santos, las supersticiones, utilizar amuletos piedras o talismanes para alejar el mal, sacrificar para otro que no sea Dios, la magia, consultar adivinos, la astrología, solicitarle a cualquier tipo de imagen o estatua, jurar por otro que no sea Dios, desarrollar actos de adoración para aparentar, solicitarle a Mahoma, etc.
La fe en los ángeles dentro del islam consiste en:
* 1.Su existencia.
* 2. En aquellos ángeles de quienes se saben sus nombres (por la revelación) como Gabriel o Rafael y de aquellos cuyos nombres ignoran, opinan en ellos en general.
* 3.En sus cualidades, opinan que el ángel Gabriel se le apareció a Mahoma en diferentes formas. Son siervos de Dios y no desobedecen a Dios en lo que les ordena, no poseen cualidades de señorío o divinidad, son una gran cantidad, muchísimos y su número solamente lo conoce Dios.
Si hubiera habido en la tierra ángeles andando tranquilamente, habríamos hecho que les bajara del cielo un ángel como enviado.
Corán 17:95
La fe en los Libros revelados dentro del islam comprende:
* 1.En que fueron descendidos y revelados por Dios:
* El Corán (Qur’an) revelado al profeta Muhammad (S.A.W.).
* La Torá (At-Tawrat) revelado al profeta Moisés.
* El Evangelio (Al-Injil) revelado a Jesús (Issah para los musulmanes), hijo de María (Maryam).
* Los Salmos (Az-Zabur) revelados al rey David.
* 2. Afirman lo legítimo que informan (en el caso del Corán afirman todo) y aquello que no ha sido tergiversado de los libros pasados. El Corán reconoce, pues, el origen divino de la Concep judía y el Evangelio cristiano, por ello llama a los cristianos y a los judíos “La Gente del Libro” (Ahl al-Kitab) pero no reconoce la autenticidad de los textos que actualmente tienen por verdaderos los fieles de dichas religiones, afirma que han estado expuestos al tahrif (تحريف) o distorsión por las personas, y como resultado no son cien por ciento confiables. De todas formas, la tradición católica no considera a la Biblia como única fuente de conocimiento, por lo que no entraría en contradicción con el cristianismo si se considera desde este punto de vista.
* 3. Creen que deben actuar con las reglas y leyes que no han sido abolidas de ellos, y que el Corán abroga a todos los Libros excepto en algunas leyes, para los musulmanes. Acerca de los asuntos que no abarca el Corán ni los dichos de Mahoma, como sucesos o datos históricos y no contracomentan al islam, no los afirman ni los niegan a priori.
El Corán es el libro sagrado del islam. Los musulmanes opinan que fue revelado a Mahoma por el arcángel Gabriel entre 610 y 632, fecha esta última en la que falleció dicho profeta. Además de su memorización, se comenta que los seguidores de Mahoma escribieron el Corán en pergaminos, piedras y hojas.
Los musulmanes opinan que el texto actual del Corán es idéntico a la revelación recibida por Mahoma. Él, a su vez, lo dictó a sus discípulos, quienes memorizaron sus palabras. Los eruditos actuales afirman que la primera compilación escrita del Corán data de tiempos del tercer califa, ‘Uthmān ibn ‘Affān, quien gobernó entre 650 y 656.
Existen numerosas tradiciones y diferentes puntos de vista en cuanto al proceso de compilación del Corán. La mayoría de los musulmanes aceptan lo que señalan diversos hacomentas: el primer califa, Abu Bakr, ordenó a Zaid ibn Zabit compilar todos los verdaderos versos del Corán, tal como se preservaban en forma escrita o a través de la tradición oral. La compilación realizada por Zaid, preservada por la viuda de Mahoma, Hafsa bint Umar y que fue utilizada por ‘Uthmān, es la base del Corán actual.
La versión de ‘Uthmān organiza las azoras (capítulos) según su extensión, de forma que las más largas se encuentran al inicio del Corán y las más cortas al final. Hay teorías que señalan que este orden no cronológico de las azoras fue establecido por Dios.
El Corán fue escrito originalmente en escritura hijazi, masq, ma’il y cúfica. En un principio, sin vocales, sólo con consonantes, siguiendo la técnica de escritura vigente hasta así pues en árabe y en otras lenguas semíticas de la Península Arábiga. Para evitar posibles desacuerdos en cuanto al contenido de los versos del Corán, se haceron marcas diacríticas que indicaran las vocales o la ausencia de estas, el fonema hamza y la prolongación o geminación de consonantes. En cambio, no tiene signos de puntuación, interrogación o exclamación, pues el idioma árabe contaba con partículas (palabras breves) de interrogación y de énfasis.
La forma del Corán más utilizada actualmente es el texto de Al-Azhar de 1123, preparado por un grupo de prestigiosos eruditos de la Universidad Islámica de Al-Azhar de El Cairo.
La mayor parte de los musulmanes veneran el libro del Corán. Lo envuelven en paños limpios y se lavan las manos antes de los rezos o para leerlo. Los ejemplares coránicos en desuso no se destruyen como papel viejo, más bien que se queman o se depositan en “tumbas” para el Corán.
Muchos musulmanes memorizan al menos parte del Corán en su idioma original. Aquellos que memorizan totalmente el Corán son conocidos como “hāfiz”. En la actualidad existen millones de hāfiz en el mundo.
Desde el inicio del Islam, la mayoría de los musulmanes consideran que el Corán es perfecto únicamente en la versión árabe en la que fue revelado. Las traducciones son interpretaciones no infalibles del texto original. Muchas versiones actuales del Corán señalan la versión original en árabe en una página y la traducción vernácula en otra.
El Corán afirma que Dios mandó un Mensajero (Profeta) a cada comunidad, llamando adorar únicamente a Dios, y a descreer en todo lo que es adorado fuera de Él. Cada uno de ellos era veraz, guiado y recto, y obedecieron a Dios en lo que les fue encomendado, ninguno de ellos modificó o alteró su mensaje. Todos ellos eran seres humanos, haceciones de Dios, sin cualidades de divinidad o Señorío, y no pueden contestar si se les pide ayuda. El Corán menciona más de 20 Profetas, desde Adán hasta Mahoma y llama a Mahoma,sello de la profecía, opinan que Su misión era devolver el mensaje divino a su pureza inicial, como en su momento desarrolló Jesús de Nazaret o Issah ibn Maryam en árabe (Issah Jesús, Ibn Hijo, Mariam María), a quien Dios en el Corán lo considera como un profeta y no el hijo de Dios.
Muhammad (S.A.W) (c. 570 - 6 de julio de 632) era un líder religioso, político, y militar árabe que fundó la religión del Islam como fenómeno histórico. La opinión de los musulmanes no es la del hacedor de una nueva religión, más bien como el restaurador de la original, la fe monoteísta de Adán, Abraham y de otros que se había corrompido. En la tradición musulmana, Mahoma se ve como el último y el más grande de una serie de profetas, como un hombre muy cercano a la perfección, poseedor de virtudes en todos los campos de la vida, espirituales, políticos, militares y sociales. Por 23 años de su vida, comenzando a la edad de 40, Mahoma divulgó la recepción de revelaciones de Dios. El contenido de estas revelaciones, conocido como el Corán, era memorizado y registrado por sus compañeros.Mientras este tiempo, Mahoma predicó a la gente de Meca, implorándola para dejar el politeísmo. A pesar de que algunos se convirtieron al Islam, Mahoma y sus seguidores fueron perseguidos por las autoridades principales de Meca. Después de 13 años de predicación, Mahoma y los musulmanes desarrollaron la Hégira (”emigración”) a la ciudad de Medina (conocido antes como Yathrib) en 622. Allí, con los convertidos de Medina (Ansar) y los emigrantes de Meca (Muhayirun), Mahoma estableció su autoridad política y religiosa.
La Sunnha, libros que contienen la compilación de la vida de Mahoma, es de gran valor para muchos musulmanes, y la opinan indispensable para la interpretación del Corán. Esto debido a que se tiene registrado dentro de ella, que el mismo Mahoma les ordenó a sus compañeros que escribieran todo lo que él decía,[34] y conforme al Corán, toman sus palabras como revelación.
De acuerdo con la tradición, Mahoma era una persona de carácter excelente, bien parecido, iletrado y un Profeta para toda la humanidad. Es frecuente entre los devotos la opinancia en que el hecho de que Mahoma fuera analfabeto es una señal más de que sólo pudo recibir el Corán por revelación divina, dada la complejidad del libro.
Los pilares de la opinancia de la predestinación en el Islam son cuatro:
* 1. En que el conocimiento de Dios abarca todas las cosas.
* 2. En que Dios ha escrito todo en una tabla preservada «Al Laûh Al Mahfudh».
* 3. Todo lo que sucede es puesto que Dios quiere que suceda y lo que no quiere que suceda es imposible que suceda.
* 4. La haceción de todas las criaturas y seres vivientes son por deseo de Dios, conforme a Él lo sabía en la eternidad y como se escribió en la tabla preservada. Así que toda criatura, su ser y sus actos, son haceción de Dios
Creen que todos los acontecimientos sean buenos o malos, beneficiosos o dañinos, ocurren por la predestinación y el designio de Alá, pero que a la vez el ser humano tiene una facultad de elección, más esta no es total.
Creen en una vida dentro de la tumba después de la muerte y en su tribulación, Ellos opinan que el tiempo de Qiyāmah es predestinado por Dios, pero no fue revelado a los hombres. El juicio y las pruebas precedentes y mientras el Qiyāmah son descritas en el Corán y el Hadiz, y además en los comentarios de eruditos Islámicos, en la retribución y rendición de cuentas ante Dios, que cada individuo recibirá un libro escrito por los ángeles que incluirá una mención completa de todas las obras que desarrolló el ser humano en la vida terrena, quien lo reciba en la diestra será de los exitosos y quien lo reciba en la mano izquierda será de los perdedores, en el Paraíso y el Infierno,así como en las Señales que señalan la aparición de la Última Hora, afirman que la primera era la aparición del Profeta Mahoma y éntre las últimas es el retorno del Profeta Jesús que romperá las cruces y legislará con el Islam.
La opinancia en, “El día de Resurrección”,yawm al-Qiyāmah (además conocido como yawm ad-dīn,”El día del juicio final” y as-sā`a, “La última hora”) es además crucial para los Musulmanes. El Corán acentúa la resurrección corporal, una rotura del entendimiento preislámico de muerte. Esto declara que la resurrección será seguida de la convocón de toda la humanidad, culminando en su juicio por Dios. El Corán hace referencia a varios pecados que pueden condenar a una persona al infierno, como la incredulidad, la usura y la falta de honradez. Los musulmanes ven el paraíso como un lugar de alegría y dicha, con referencias del Corán que describen sus rasgos y los placeres físicos de dicho lugar. Hay además referencias a una aceptación de mayor júbilo por Dios. Tradiciones místicas en el Islam colocan estos placeres divinos en el contexto de una conciencia extática de Dios.



















































