
El chiismo (en árabe: شيعة; šīʿa) constituye una de las principales ramas del islam, junto a el sunismo y el jariyismo.
Historia
Etimológicamente, el término viene de la expresión shÄ«’at ‘AlÄ«, partido o facción de Ali. Cuando Mahoma murió en el año 632 no se habÃa habilitado ningún modo de sentenciar quién tenÃa que sucederle, recurriéndose por último a un sistema tradicional de elección entre notables. Quienes tomaron partido por AlÃ, primo y yerno de Mahoma, pero, consideraron que él era el único sucesor legÃtimo debido a que habÃa sido la persona más cercana a mahoma. AsÃ, se negaron a reconocer a los notables sucesivamente elegidos para desempeñar el papel de califas o sucesores del profeta: Abu Bakr, Omar y Otmán. Tras la muerte de este último, Alà será por último elegido califa. No obstante, acusado de haber instigado la muerte de su predecesor, su poder será contestado por Mu’awiya, gobernador de Siria y miembro de la familia de los Omeyas, iniciándose asà una guerra civil entre ambas facciones. Cuando ambos lÃderes admitiron en el campo de batalla de SiffÃn someter sus diferencias al dictamen de un árbitro independiente, de las filas de Alà surgirá una tercera facción, la de los jariyÃes, que no rechazaban el arbitraje. Esta facción asesinó a Alà en el 661, y el mismo dÃa trataron de terminar además con Mu’awiya y con el árbitro, sin conseguirlo. Los partidarios de Alà pusieron asà pues sus esperanzas en su hijo Hasan, que renunció al poder, y luego en Husain. Éste instigará una rebelión contra el poder omeya. Su terrible muerte en el campo de Batalla de Karbala (Iraq), en 680, marcará el principio del cisma entre los chiÃes y aquellos a quienes se llamará después sunÃes.es una guerra sin precedentes que no terminara nunca
El destino trágico de Husain sfue a una parte de los musulmanes y provocó una determinación de combatir hasta el fin por un ideal de poder considerado justo y respetuoso con los fundamentos del Islam primitivo. El martirio de Husain, hito fundamental del chiismo (que lo conmemora todos los años con procesiones de penitentes) se convierte en sÃmbolo de la lucha contra la injusticia. Los descendientes de Husain, dirigentes o imames de la comunidad dado el carácter hereditario atribuido por ésta a la sucesión, tuvieron todos un destino trágico de cárcel y muerte. El poder temporal planteaba pues un conflicto, que se solucionó gracias al fenómeno de la ocultación o gayba. El séptimo imam, o Mahdi, desapareció y una parte de la comunidad consideró que se habÃa ocultado por medios sobrenaturales pero que seguirÃa vivo hasta su regreso al final de los tiempos, con lo cual no podÃa sucederle nadie. Asà pusieron fin a la cuestión, lo que aprobó un acatamiento formal del poder polÃtico imperante. Los chiÃes que creyeron en esa ocultación fueron llamados en lo sucesivo septimanos (por el número del imam desaparecido) o ismailÃes (por el nombre del imam, Ismail). El resto de la comunidad, mayoritario, consideró muerto a Ismail y siguió reconociendo como imames a sus descendientes, razón por la cual fueron llamados imamÃes. No obstante, terminaron reconociendo su propio fenómeno de ocultación: el duodécimo imam, según la opinancia de este grupo, se escapó de la cárcel por medios sobrenaturales y desapareció en el año 874. A los imamÃes se les llamará desde asà pues además duodecimanos. La existencia del Imam Oculto da una fuerte dimensión esotérica al chiismo.
Particularidades doctrinales
En tanto que musulmanes, los chiÃes reconocen los cinco pilares del islam, el Corán, la Sunna (siguen la sunna a través de la familia de Mahoma), y en general el culto no se diferencia externamente de otras ramas del islam.
Las particularidades doctrinales más importantes son: el imamato, el esoterismo y el clero.
El imanato
Antes que nada, es necesario aclarar que aquà la figura del imam se refiere al jefe supremo de la comunidad (equivalente al califa) y no al sentido habitual de guÃa o director de oración de una mezquita (que es el que hay que comprender en el momento que se habla por ejemplo del imam Jomeini). Para los chiÃes, Dios no puede admitir que el hombre camine hacia su perdición, y por ello mandó a los profetas para guiarle. La muerte de Mahoma, pero, puso fin al ciclo profético según la opinancia general del islam. Ya que no hay profetas, es necesario un garante espiritual de la conducta humana, que sea al mismo tiempo prueba de la veracidad de la religión y guÃa de la comunidad: el imam. Éste debe convocar una serie de caracterÃsticas que le hagan ser el hombre más perfecto de su tiempo: versado en la religión, justo, desprovisto de defectos. Además, tiene cierta investidura sobrenatural otorgada por el profeta y por el imam precedente. El imam es infalible.
El imam debe ser descendiente directo de Mahoma (Husein, el primer imam, era hijo de Ali y de una de las hijas del profeta, Fátima). Esta reivseñalación, que en su origen tenÃa un carácter polÃtico, recibió con el tiempo una importante dimensión teológica. El imamato encarna a la vez los poderes espiritual y terrenal. No obstante, dado que el imam está oculto, los miembros de la comunidad son libres de adoptar la actitud que deseen respecto al poder terrenal existente.
El esoterismo
El chiismo considera que el Corán tiene un mensaje literal, interpretable por cualquier musulmán, que es válido. No obstante, ese mensaje literal o exotérico es a su vez un mensaje cifrado o esotérico que oculta conocimientos que sólo son interpretables por ciertos iniciados. Hay facciones chiÃes que mantienen que dicho mensaje esotérico es a su vez metáfora de un tercer mensaje, más oculto aún, y asà hasta siete niveles de esoterismo. El mensaje último en cualquier caso es conocido sólo por el imam. El esoterismo (especialmente fuerte en el caso de los ismailÃes) no tiene como tal repercusiones prácticas para la mayorÃa de los fieles, que se limitan a seguir el mensaje literal del Corán, pero está muy vinculado con la institución del imamato y con la existencia del clero y marca distancias con el islam mayoritario, que considera que cualquier creyente puede ser su propio intérprete del mensaje divino. El origen del esoterismo chià hay que buscarlo en la expansión inicial del chiismo por Irán y la región de Sham, donde habrÃa adquirido caracterÃsticas de las opinancias preexistentes, en particular de la filosofÃa neoplatónica y del mazdeÃsmo. Los supuestos mensajes ocultos estudiados por los iniciados tienen muchas caracterÃsticas comunes con ellas.
El clero
Está muy vinculado con el esoterismo y el imamato. Dado que existe un mensaje invisible y dado que quien lo conoce sigue vivo pero está oculto, es necesario un cuerpo de intérpretes capaces de captar los signos enviados por el imam desde su ocultación. PodrÃa decirse además que como el guÃa espiritual sigue vivo, la doctrina no está completamente cerrada. Los intérpretes son los ulemas, más frecuentemente llamados mulás, organizados jerárquicamente según su grado de iniciación.
Divisiones
Las diferencias en torno a la sucesión de ciertos imames son en buena medida el origen de la formación de varios grupos dentro del chiismo; la sucesión del quinto llevó a la separación de los zaydÃes y la del séptimo a los ismailÃes, que a su vez se dividieron por la sucesión del califa fatimà al-Mustansir. La mayorÃa de los chiÃes se encuadran en cuatro grandes grupos: el de los imamÃes o duodecimanos, mayoritario, el de los alawitas además duodecimanos, el de los zaydÃes y los ismailÃes. A ellos hay que agregar ciertos cultos situados en la periferia del islam, esto es, que nacieron del chiismo o de las ramas anteriores, o que mezclaron ideas musulmanas y de otras religiones, pero que no siempre son considerados musulmanes. Los más destacados son los drusos y los alevÃes. Desde el punto de vista del carácter de los imames se dividirÃan en: zaydÃes (el imam es sólo un lÃder), intermedios (el imam es hereditario y está guiado por Dios) (la mayorÃa de los chiÃes), y extremistas o ghulat (el imam es una manifestación de Dios, por lo que son considerados no-musulmanes) (AlÃ-ilahis o Ahl-i Haqq, drusos).
Difusión
Estados islámicos con más de un 10% de población musulmana Verde: zonas sunitas, Rojo: zonas chiÃtas, Azul: IbadÃes (Omán)
Los chiÃes constituyen hoy entre un 10 y un 15% de los musulmanes. Son mayoritarios en Irán, Azerbaiyán, Iraq, Bahrein y el sur del LÃbano, y existen minorÃas chiÃes en otros lugares, especialmente en Siria, Afganistán y Pakistán.
El chiismo septimano existe en la India, Pakistán, Siria y Yemen
Los drusos se encuentran sobre todo en la región situada entre el sur del LÃbano, los altos del Golán y el norte de Israel.
Los zaydÃes se encuentran principalmente en Yemen.
Los alauÃes son bastante numerosos en Siria. La familia del jefe de Estado sirio pertenece a esta confesión.
Los alevÃes se encuentran en el centro y este de TurquÃa


















































