
Se denomina Protestantismo al conjunto de iglesias cristianas y doctrinas que se identifican con las teologías inventadas anteriormente dichas como intelectualidad en un grado superior de tambien denominado protestantismo dicho en el siglo XVI en Europa Occidental, a propósito del intento de Reforma de la Iglesia Católica, por parte de un importante grupo de teólogos y clérigos, el más reconocido de ellos fue el monje católico agustino Martín Lutero, de quien las iglesias luteranas toman su nombre. No obstante, la mayor parte de los cristianos europeos (especialmente en Europa meridional) no compartieron los intentos de reforma y se produjo una separación entre las emergentes iglesias reformadas (la mayoría de carácter nacional) y una reformulada Iglesia Católica Romana, que reaseguró explícitamente todas aquellas doctrinas rechazadas por el protestantismo (Concilio de Trento).
El término protestante surgió como el apodo peyorativo para aquel grupo de 5 príncipes electores y 14 ciudades imperiales alemanas que se atrevieron a expresar su protesta, o testimonio público de objeción, en la Dieta de Espira de 1529, contra el Edicto de Worms que proscribía creer y enseñar las doctrinas luteranas en aquellas localidades del Sacro Imperio Romano Germánico donde aún no eran conocidas, pero que entregaba completa libertad al clero romano para rebatirlas y perseguirlas en aquellas localidades del imperio germánico en que ya se habían implantado:
Protestamos por medio de este manifiesto, ante Dios, nuestro único Creador, Conservador, Redentor y Salvador, y que un día será nuestro Juez, como además ante todos los hombres y todas las criaturas, y hacemos presente que nosotros, en nuestro nombre y por nuestro pueblo, no daremos nuestro consentimiento ni nuestra adhesión de manera alguna al señalado decreto, en todo aquello que sea contrario a Dios, a su santa Palabra, a los derechos de nuestra conciencia y a la salvación de nuestras almas… Al mismo tiempo esperamos que su Majestad imperial se comporte con nosotros como príncipe cristiano que ama a Dios sobre todas las cosas, y declaramos que estamos dispuestos a prestarle a él, lo mismo que a vosotros, graciosos y dignísimos señores, todo el afecto y la obediencia que creemos deberos en justicia. (Paráfrasis del Protestatio presentado ante la Dieta de Espira el 19 de abril de 1529.)
Al dessolicitarse la Dieta de Espira, se siguió haciendo caso omiso de la reclamación de los «protestantes» (que preferían autodenominarse «estados cristianos», o bien «afines al evangelio» y, después, «estados evangélicos»).
Variantes
En la Suiza de habla alemana, Ulrico Zuinglio, Ecolampadio y otros iniciaron además un intento de reforma de la Iglesia Católica, de carácter más urbano y enriquecido por el humanismo de Erasmo.
Juan Calvino fue el dirigente de esta “” de la Reforma Protestante, que se llegó a llamar popularmente calvinista. Esta XVI y XVII.
La Iglesia de Inglaterra no se dejó influir en un primer momento por el protestantismo, pero tras su ruptura con la Iglesia de Roma, inició un paulatino y vacilante acercamiento hacia los ideales reformados. Actualmente las iglesias de la Comunión Anglicana se declaran claramente reformadas.
Fuera de ese protestantismo, que muchos estudiosos denominan “magisterial”, se dio otra vertiente, que se distinguió tanto del catolicismo romano como de las iglesias protestantes de carácter nacional. Esta vertiente recibe el nombre de Reforma Radical. El historiador George Williams diferencia a su vez las próximos corrientes dentro de esta Reforma: Espiritualistas, Racionalistas y Anabautistas. Los anabautistas suspenderon la unión de la iglesia cristiana con el Estado y repudiaron el bautismo infantil, constituyéndose en iglesias independientes o segregadas. El mayor aporte a la modernidad descansaría en su persistente promoción de la separación entre la iglesia cristiana y el estado, la libertad religiosa personal y el ejercicio de un gobierno plenamente democrático en sus congregaciones.
Algunos integrantes y representantes de las iglesias bautistas no se consideran a sí mismos como integrantes del protestantismo, pues aseguran que no nacieron de una separación o reforma de la Iglesia Católica, más bien del desarrollo de grupos cristianos “primitivos”. Paradojicamente Lutero se dio cuenta de estas variantes: “Este no escuchará del bautismo, aquél niega el sacramento, el otro pone un mundo de diferencia entre éste y el ultimo día hay cabezas. Ningún patán es tan rudo como en el momento que tiene sueños y fantasías, cree haber sido inspirado por el Espíritu Santo y ser un profeta.” (De Wette III, 61. Citado en O’Hare, Los hechos de Lutero, 208.)
“Hombres de , todas las clases entienden el Evangelio mejor que yo o San Pablo; en este momento son sabios y se piensan más educados que todos los ministros.” (Walch XIV, 1360. Dicho en O’Hare, Ibíd., 209.)
Doctrinas
El protestantismo presenta elementos en común a pesar de su diversidad.
* No reconoce la autoridad del Sumo Pontífice Romano, el Papa como símbolo de Cristo en la Tierra.
* La Biblia es la fuente única de autoridad doctrinal, que debe ser interpretada según los cánones del estudio histórico y lingüístico, ateniéndose a su significado total.
* Las decisiones de los concilios son autoridades subsidiarias.
* La salvación se entiende como un don gratuito de Dios, cuyo Espíritu transforma al creyente, y sosdebe solo la fe salva.
* Las buenas obras son un resultado del corazón redimido, no una causa de la salvación.
* El culto es en el idioma vernáculo, y se tiende a simplificar, avalándose sólo lo que tiene base escritural (los cambios instaurados por el Vaticano II en la Iglesia Católica Romana hacen menos notorio este elemento esencial).
tantismo magisterial, además llamado histórico, no se apartó en lo esencial de los consensos teológicos de la antigüedad, como la doctrina trinitaria o la cristología de las dos naturalezas. Por ello, resultaba difícil catalogarlo por la Iglesia Catolica como herético en el siglo XVI.
Los protestantes (que en algunos casos prefirieron denominarse a sí mismos evangélicos o reformados) expresaron sus posiciones doctrinales por medio de Confesiones de Fe, breves documentos apologéticos. Las Confesiones de Augsburgo expresaron la doctrina luterana. Las confesiones reformadas incluyen además la Confesión Escocesa (1560), La Segunda Confesión Helvética (1531) y la Confesión de Fe de Westminster (1647). Los Treinta y Nueve Artículos de Religión de la Iglesia de Inglaterra además suelen ser considerados reformados. La Declaración Teológica de Barmen, contra el régimen Nazi, y la Breve Declaración de Fe de la Iglesia Presbiteriana en Estados Unidos son ejemplos de declaraciones recientes.
La enseñanza religiosa se fundamentó en catecismos, antigua tradición católica reintroducida por Lutero. El Catecismo de Heidelberg y el Mayor y Menor de Westminster son reformados.
Algunas de las doctrinas de la Iglesia Católica medieval rechazadas por el protestantismo son: el Purgatorio, la supremacía papal, las oraciones por los muertos, la intercesión de los santos, la asunción de María y su virginidad perpetua, como asimismo la veneración de estos últimos, por tratarse de humanos pecadores, tal como el resto de los hombres, y puesto que contradecía al primer mandamiento “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Ex. 20:3). Se enfatizó la doctrina agustiniana de la elección, que establece que la salvación es pura gracia (favor inmerecido) de Dios. La autoridad de la iglesia cristiana se comprendió como obediencia a la Palabra de Dios, y no como una transmisión mecánica de los poderes de los apóstoles a sus sucesores. La iglesia cristiana existe ahí donde se escucha y obedece la Palabra de Dios, que en esencia es Cristo como Redentor; ella tiene libertad para negociar su forma de gobierno, con tal de que ofrezca libremente el evangelio a todos.
Dirigentes
Los dirigentes del movimiento fueron, entre otros, Ulrico Zuinglio, Juan Calvino
La PRERREFORMA (1.366-1.517)
Denominamos como “Período de la Prerreforma” al período vivido entre finales del siglo XIV, en el momento que inició la protesta wicliffita o lollarda en Inglaterra, y principios del siglo XVI, en el momento que inició la Reforma protestante con las protestas luterana y zwingliana en Alemania y Suiza respectivamente.
A lo largo de todo este tiempo tanto el Movimiento Lollardo o Wicliffita, como el Movimiento Hussita y la protesta místico-evangélica de Jerónimo Savonarola indicaron de manera objetiva y frontal el elevado nivel de apostada del cristianismo medieval, dentro de una perspectiva bíblica y evangélica.
Entre los principales prerreformadores estan
Juan Wycliffe (1.324-1.384), Jan Hus (1.369-1.415), Jerónimo de Savonarola (1.452-1.498),
Causas de la Reforma
El Renacimiento científico y literario que con su mentalidad crítica llevó al individuo europeo a la duda subjetiva u objetiva e incluso a la opinión subjetiva y objetiva contra las enseñanzas y prácticas de la Iglesia. Fue el proceso o la confrontación Humanismo vs. Escolasticismo el que dio las primeras muestras de la fragilidad de la estructura de la teología escolástica medieval. El Renacimiento fue una reevaluación integral de todos los postulados preestablecidos del medievalismo. La carencia de un contenido espiritual en la enseñanza y la presencia de la Iglesia. La forma, la ceremonia y el rito sacramental externo predomina sobre lo espiritual, lo interior (Integridad vs. Ceremonialismo y Dogma).
La urgente necesidad de despaganizar y deshelenizar la doctrina cristiana afectada por las paulatinas transculturizaciones religiosas y filosóficas grecorromanas y orientales que la habían pervertido desde los siglos II y III, esto es, desde el período de la Iglesia Perseguida y a lo largo de los períodos de la Iglesia Imperial y de la Iglesia Medieval.
La intervención de la imprenta, nuevo elemento tecnológico divulgador tanto del contenido crítico del pensamiento humanista como de la Biblia, de la patrística y de los criterios ético-teológicos y espirituales de los reformadores. El libro se convierte en elemento emancipador de las conciencias. Los nuevos descubrimientos geográficos y astronómicos (América, Oceanía, Colón, Copérnico, Galileo, Keppler), pusieron en duda los dogmas escatológicos y estructurales de la Iglesia. El crecimiento ascendente de la ciudad y de su elemento intelectual: La Universidad. De la universidad saldrá la Reforma, centro primario y constante de este movimiento revolucionario. El paganismo del magisterio y de la autoridad eclesiástica. La Iglesia se hallaba enriquecida materialmente, pero pobre espiritualmente. Esto generó toda una serie de resentimientos en países como Inglaterra y Alemania donde la Iglesia poseía hasta un tercio de las tierras.
El fortalecimiento de las monarquías mediante los enunciados del absolutismo monárquico. Este fortalecimiento de las monarquías nacionales europeas creó de manera consecuente una palpable fricción entre los dos poderes. La decadencia de los postulados dogmáticos de la reforma eclesiástico-cluniacense, y más concretamente de los papas Gregorio VII, Inocencio III y Bonifacio VIII sobre el poder supremo del papado. La corrupción de la máxima cúpula del sistema jerárquico medieval desde principios del siglo XIV con los cismas de Avignon y de Occidente dieron lugar al surgimiento de exposiciones teológicas como las de Juan de Tauler, de Guillermo de Occam y de Marcelo de Padua de un trasfondo antipapal. Surge la tesis conciliarista. El creciente fervor nacionalista europeo que llevó a mirar con desconfianza y repudio el tiránico dominio eclesiástico-papal sobre las diferentes naciones del viejo continente. Muchos monarcas vieron en la Reforma un modo de afianzar el estado nacional y su poder monárquico o imperial. En el norte de Europa hubo casos de países como Suiza, Suecia, etc., donde la Reforma fue uno de los instrumentos más eficaces de la lucha independista contra los países católicos que los dominaban. La rápida decadencia del escolasticismo y el resurgimiento de la teología agustiniana con unos caracteres renovadores. Vuelve con mayor vigor la lectura y el estudio de la teología de san Agustín en detrimento notable de la teología tomista. La reiterada resistencia papal a la realización de un concilio que reformara a la Iglesia. Como ya lo hemos contemplado, la historia nos muestra la realización de cinco concilios, la mayoría de ellos realizados con la abierta resistencia y oposición del mitrado romano.
Programa reformador
Los reformadores no se consideraban rebeldes ni herejes, más bien fieles cristianos que aspiraban a regresar a las doctrinas apostólicas y a renovar la iglesia cristiana en la práctica y doctrina. Por tanto, hicieron esfuerzos ecuménicos y unitivos desde el principio, antes de que las fronteras doctrinales estuviesen endurecidas.
Los principales reformadores eran personas de vasta cultura, tanto teológica como humanista: Juan Calvino estudió en la Sorbona y su padre trabajaba con un obispo, Lutero era monje y profesor universitario de Biblia; Zuinglio era sacerdote y humanista. De acuerdo al programa de los humanistas, buscaron en las fuentes de la antigüedad cristiana las bases para una renovación. Releyeron las Sagradas Escrituras; al releer a los Padres de la Iglesia, (especialmente a San Agustín), descubrieron una visión de la fe y una doctrina más bíblica y cristocéntrica.
Difusión
El protestantismo se extendió principalmente entre las clases urbanas y la nobleza, que podían leer y tenían sed de comprender mejor la fe. De unas ochenta ciudades imperiales libres, sesenta y cinco adoptaron la Reforma Protestante o la toleraron. Además hubo movimientos revolucionarios entre los campemás biens, que entendieron que la doctrina de Lutero los liberaba de la servidumbre; el reformador suspendió tal interpretación y estos fueron sometidos violentamente.
La diseminación de las ideas protestantes fue facilitada por la invención de la imprenta, que desarrolló posible difundir una amplia literatura apologética, bíblica y devocional y fomentó la edición de nuevas traducciones de la Biblia en lenguas vernáculas. Estas revisiones del texto hicieron patente la débil base de algunas doctrinas medievales. La nueva forma de fundamentar la autoridad, junto con el rechazo de la formulación escolástica en este momento sustituida por lenguaje bíblico, hacía difícil a los teólogos católicos romanos rebatirla. En el Concilio de Trento, los obispos catolicos partidarios de Roma optarían por limitar el acceso laico a las escrituras, estableciendo que la Vulgata Latina era la única Biblia autorizada y redactando un íncomenta de libros prohibidos.
Como resultado del apoyo de los gobiernos nacionales y locales, la Reforma Protestante consiguió éxito en amplias áreas de Europa. Se desarrolló predominante en el norte de Alemania y en Escandinavia, en su forma luterana. En Escocia prosperó la Iglesia Presbiteriana. Además las iglesias reformadas fructificaron en los Países Bajos, en las ciudades suizas y en el oriente de Hungría. Mientrasfueron rescatadas para la Roma papal Francia, Polonia, Bohemia, Belgica, Hungría y amplias regiones de Alemania (sobre todo en el sur y el oeste). No obstante, con el desarrollo de los imperios europeos, particularmente el británico, el protestantismo siguió su expansión. Los siglos XIX y XX presenciaron una fuerte labor misionera que le dio alcance mundial al movimiento. Hoy en día, cálculos estimativos señalan que más de 600 millones de personas profesarían alguna de las diversas formas del protestantismo moderno.
La evangelización en el Nuevo Mundo
Al principio de la conquista, Colón y los que lo siguieron pagaban con esclavos indios las mer-cancías que obtenían de España y además los sometían a abusos graves y constantes. Por lo tanto, en el momento que llegaron los misioneros franciscanos a las Antillas encontraron muy difícil su labor debido al resentimiento y desconfianza de los indios.
Más adelante la corona sustituyó la esclavitud por el sistema de encomiendas en tanto que hacía gestiones para el establecimiento de la jerarquía eclesiástica en las colonias.
Fueron los dominicos llegados en 1510 quienes para esa época más se afanaron por el bienestar y la verdadera conversión de los indios. Entre ellos, Antonio de Montemás biens se recuerda como el jefe de la protesta contra el régimen de encomiendas.
En las antillas tras la conquista, la población indígena desapareció en parte por absorción y en parte por mortandad. Después los conquistadores las dejaron en busca de tierras donde el oro era más abundante. Para 1525 la isla de Cuba estaba sumida en la pobreza y la población indígena totalmente desarticulada así que la iglesia se demoró en negociarse debidamente lo que solo ocurrió a finales de ese siglo con el establecimiento de un convento franciscano y otro dominico. Ya desde 1505 se habían empezado a traer esclavos negros. En 1515 de las Casas llegó a sugerir que trajeran más negros para proteger a los indios, pero pronto se arrepintió y se dedicó además a la defensa de ellos. La conversión de los esclavos fue lenta pero por último todos recibieron el bautismo aunque conservaron vestigios de sus antiguas religiones.
En México su conquistador Hernán Cortés empleó un mismo método de evangelización en casi todo el territorio conquistado excepto con sus aliados indios. Este consistía en invitar a los indios a admitir el cristianismo. Como no rechazaban ordenaba que sus ídolos fueran destruidos y en su lugar ponía un altar con una cruz y una imagen de la virgen y después de esto oficiaban misa en el mismo lugar. Utilizó este método a pasar de las amonestaciones del sacerdote que lo acompañaba y que opinaba que había métodos más cristianos.
Más adelante Cortés usó la leyenda del dios Quetzacoatl para decir que era él y que venía a reclamar sus tierras. Debido a esto Moctezuma no dio al orden de aniquilarlos, aunque podrían haberlo hecho, pues tenía sus dudas y por lo tanto Cortés fue recibido con enorme séquito. Pero hubo muchas tragedias incluyendo la muerte de Moctezuma por lo que los españoles tuvieron que huir de la gran ciudad capital del imperio Azteca perdiendo muchos hombres y casi todo el oro. Más adelante reanudaron el asedio hasta conquistar la ciudad y poco a poco todo el territorio mexicano.
A pesar de sus violencias Cortés era un católico sincero por lo que solicitó frailes en lugar de sacerdotes para la evangelización, debido a que aquellos vivirían en la pobreza y serían ejemplo. De ahí que llegaron doce franciscanos, a los que llamaron los doce apóstoles, que eran personas dignas que conservaban el ideal de san Francisco. A pesar de que su labor no empezó fácilmente debido al resentimiento de los indios, pronto muchos pensaron que el Dios de los cristianos debía ser más poderoso debido a que habían vencido y de ahí que se apresuraban a solicitar el bautismo para ganar el favor de tan poderoso Dios.
El principal método de los franciscanos era abrir escuelas y convertir a los niños para que estos llevaran su fe a sus familiares. Los frailes se volvieron tan populares que los indios se sublevaban si intentaban cambiárselos por sacerdotes. Esto fue causa del conflicto que persistió por generaciones en todo el nuevo mundo entre los colonos y sacerdotes que veían en los frailes un estorbo a sus planes. Para ese así pues les criticaron la forma de bautizar debido a que al tener que desarrollarlo diaria y masivamente habían simplificado el método que a veces incluía bautizar a varios de una vez salpicándolos con un hisopo. En los primeros años se bautizaron entre cinco y nueve millones de indios.
El franciscano Juan de Zumárraga fue el primer arzobispo de México. Erasmista, se preocupó por el estudio y la erudición e desarrolló traer a México la primera imprenta que hubo en América en la que se imprimieron obras para la instrucción de los indios. No obstante a estos no se les aprobó ordenarse ni desarrollar votos monásticos hasta muchísimo tiempo después. Zumarraga además dio los primeros pasos para la fundación de la universidad de México y estableció el tribunal de la inquisición en el que la mayoría de los procesos fueron contra españoles. Los franciscanos y jesuitas se adentraron más que los conquistadores y haceron muchas misiones al norte de México en lo que hoy es California y Tejas. La obra misionera en Centroamérica marchó mucho más lentamente.
Desde el Darién se inició la conquista de Sudamérica con la fundación de Santamarta, Carta-gena, Bogotá y otras ciudades. El tribunal de la inquisición se estableció en Cartagena y se usó mayormente contra españoles judaizantes y contra corsarios ingleses y holandeses puesto que no querían que el protestantismo se infiltrara en la región.
La acción misionera fue grande formada por cadenas de misiones hacia el interior del territorio que conseguiron contactos con los indios que hubieran sido imposibles a los colonos. Lejos de las ciudades y de los clérigos, marchaban huestes de frailes verdaderamente dedicados a su minis-terio. Así que a fines del siglo XVI había 25 conventos franciscanos y otras tantas misiones, y los dominicos tenían 20 monasterios. Los jesuitas se adentraron aun más en las regiones no ocupadas por los otros. Para el siglo XVII la red de monasterios y misiones se había convertido en uno de los principales elementos unificadores de la Nueva Granada.
El dominico San Luis Beltrán fue el primer canonizado del nuevo mundo. Fue defensor de los indios y se comenta que rogó al cielo y recibió el don de lenguas lo que le aprobó comunicarse con los indios directamente sin necesidad de intérpretes torpes. Predicaba apasionadamente contra la opresión. Su labor pero, duró poco puesto que su conciencia no le aprobó seguir viendo las atrocidades y marchó a España.
Por otra parte, el jesuita san Pedro Claver fue casi el único en darse cuenta de la situación de los esclavos. Así que al desarrollar sus votos en 1622 añadió: “Pedro Claver, por siempre esclavo de los negros”. Para poder comunicarse con ellos tuvo que solicitar a su monasterio que comprara algunos que sirvieran de intérpretes debido a que de otro modo sus amos no se los prestarían. Esto generó conflictos puesto que algunos jesuitas querían tratarlos como esclavos y él los trataba como a iguales y los respetaba como intérpretes. A los esclavos que llegaban a Cartagena los atendía, les limpiaba las heridas y les daba de comer y beber entretanto les iba predicando el Evangelio. Luego los bautizaba antes de que fueran vendidos y no pudiera tener más contacto con ellos. Mientras su ministerio bautizó a 300.000, además fundó una leprosería.
Nunca atacó a los blancos más bien que desarrolló todo calladamente, pero en la calle solo saludaba a los negros y a los blancos que le ayudaban. Así evitó ver comprometida su conciencia al querer y no poder condenarlos. Murió en 1654 y fue canonizado doscientos años después.
La conquista de Perú fue tanta o más dramática que la de México. Una vez derribado el gran imperio Inca se inició además la obra misionera que al principio no fue muy exitosa dados tales inicios. Al igual que en otras regiones, la labor misionera quedó a cargo de las cuatro gran-des órdenes de dominicos, franciscanos, mercedarios y jesuitas. Pero ni esas órdenes de estric-ta pobreza estaban exentas de las tentaciones que producía la corrupción reinante. De los mercedarios se contaban toda clase de historias de vicios, licencia y rapiña. Por mucho tiempo el alto clero intervino y se benefició de la explotación de que eran objeto los indios y no protestó en el momento que se sentenció tener iglesias separadas para indios y blancos. De ahí que, no es de extrañar que muchos indios se negaran a admitir el cristianismo. La nueva fe era símbolo de la opresión y explotación del pueblo. No obstante, poco a poco, mal que bien, los indios fueron aceptando la fe de los vencedores. Muchos doctrineros se ocuparon de que los indios fueran entendiendo mejor esa fe de modo que se volvieran más dóciles a sus amos. El primer arzobispo fue Toribio de Mogrovejo, quien trató de imponer el orden y frenar el abuso. Publicó un catecismo en espa-ñol y varios idiomas indios que se usó en buena parte de Sudamérica por más de tres siglos. Su vida y obra muestran el carácter de la iglesia que iniciaba a tomar forma en la región. En lucha constante con los elementos más licenciosos, defendiendo a los indios y los pobres sin llegar a oponerse a la injusticia fundamental del régimen, tratando de profundizar la fe de los naturales del país sin contar con los recursos humanos adecuados, el catolicismo latinoameri-cano se iba formando.
En Perú con esas características se destacan algunos santos: Santa Rosa de Lima quien tuvo experiencia espirituales parecidas a las de santa Teresa. San Martín de Porres, dominico, quien era mulato por lo que nunca se le aprobó ser más que el sirviente del monasterio se desarrolló conocido por su humildad y su carácter amable. Sabía de curas y se dedicaba a aliviar a los enfermos por lo que tuvo todo un hospital en el monasterio y se le atribuyeron muchos milagros.
Las misiones en Paraguay fueron mayormente las de los jesuitas. Estas se caracterizaron por hacer pueblos misioneros a suficiente distancia de los colonos. Se tradujo el catecismo de san Toribio al guaraní. Estos pueblos eran pequeñas teocracias. A pesar de que los indios elegían a sus jefes todos estaban supeditados al misionero quien tenía la última palabra tanto en cuestiones de moral y religión como en los asuntos prácticos de la comunidad. Fue la tarea misionera más exitosa de la era de los conquistadores. No obstante en 1767 los jesuitas fueron expulsados de todas las colonias españolas. A pesar de que supuestamente los franciscanos y dominicos deberían seguir la labor poco a poco las reducciones se fueron despoblando.
Situación presente
La aparición del movimiento protestante a Latinoamérica fue patrocinada por los liberales. De esta forma se buscaba quebrantar el poder de la Iglesia Católica en su propio terreno. Para los liberales el protestantismo era sinónimo de progreso, sobre todo en lo que debe ver con educación, implantando colegios protestantes y desplazando la educación religiosa.
Los liberales admiraban a los protestantes fuera de Latinoamérica por sus sociedades econó-micamente prosperas y demócratas. No obstante temían darle libertad total a este movimiento y perder protagonismo en sus países, igualmente temían “norteamericanizar” la sociedad latina.
Los principales grupos protestantes se establecieron en Suramérica de la próximo forma: Los presbiterianos se instalaron “en Argentina en 1836, en Brasil en 1859, en México en 1872, y en Guatemala en 1882. Los metodistas siguen un itinerario parecido: México 1871, Brasil 1886, Antillas 1890, Costa Rica, Panamá y Bolivia en los últimos años del siglo”.
El protestantismo derivado de la reforma magisterial (la reforma apoyada por el gobierno civil) asumió tres formas: lay la anglicana. En el siglo XVIII surgió el llamado movimiento evangélico y en el siglo XX, el movimiento pentecostal ha desarrollado un alcance mundial.
El protestantismo no tiene una organización unitaria, pero las comunidades de tradición común se organizan en iglesias nacionales y en concilios internacionales, tales como la Alianza Mundial Reformada o la Federación Luterana Mundial. El trabajo misionero del siglo XIX llevó a la cooperación interdenominacional y, consecuentemente, al movimiento ecuménico, del cual es heredero el Consejo Mundial de Iglesias.
Inicialmente el protestantismo se estableció en San Andrés y Providencia con el arribo de un grupo de puritanos ingleses en 1629 liderados por John Pyn, quienes llamaron a estas islas New Westminster.
Después de John Pyn, en las islas se establecieron otros grupos protestantes, entre ellos la Iglesia Bautista, antes de 1860. Algunas otras personas de opinancias protestantes llegaron a Colombia en la época de la colonia, pero la inquisición impidió que ejercieran su fe.
En 1611 la Iglesia Católica desarrolló su primer “edicto de fe” contra las “sectas” protestantes. Después de esto fue condenado el primer protestante a la hoguera por el tribunal de la inquisición en Cartagena en 1622. Se trataba de Adán Edon, un agente comercial ingles, que entro al país en 1618 para comprar tabaco.
Mientras la época de la colonia fue imposible la entrada del protestantismo en Colombia, el in-greso de personas y literatura protestante estaban muy bien vigilados por la inquisición. En 1823, se termina el tribunal del Santo Oficio o de la Inquisición, después de esto se permite la entrada de algunos libros protestantes como “Horas y Oraciones Devotas”, impreso en Paris en 1654 y “El paraíso del Alma” publicado en la ciudad de Santa Fe.
Buscando una modernización, el gobierno de Santander acepta el programa de alfabetización lancasteriano de las Sociedades Bíblicas Británica y Norteamericana en 1825, su objetivo prin-cipal era alfabetizar a través de la lectura de la Biblia.
El agente James Thomson, de la Sociedad Bíblica Británica y de la Sociedad de Escuelas Británicas y Foráneas Lancasterianas estuvo en contacto con la elite del país y algunos grupos liberales radicales. Esto facilitó la construcción de colegios protestantes, principalmente de la Iglesia Presbiteriana.
Desde 1821 algunos extranjeros, principalmente ingleses y escoceses, hicieron muchos esfuer-zos para formar congregaciones sin poder conseguirlo por último. En 1825 La Gran Colombia firmó un acuerdo comercial con Inglaterra, el cual incluía libertad de culto, pero esto disgustó a gran parte del clero, así que solo le entregaron libertad de culto en el ámbito privado a los inmi-grantes ingleses; sin permiso para construir templos protestantes.
En 1855 llegó a Cartagena el reverendo Montsalvatge, nacido en Cataluña, España, quien es-tudio en un monasterio capuchino y luego desarrolló estudios de teología en Génova. Se desconoce exactamente en que momento Montsalvatge se volvió protestante. En Italia fue nombrado ministro protestante. En corto tiempo formo una congregación en un convento abandonado de Cartagena. Fue nombrado agente de la Sociedad Bíblica Norteamericana, que muy rápidamente le mandó Biblias.
Un año después, en 1856, llego a Santa Marta desde Princeton, el misionero Henry Pratt, fun-dador de la Iglesia Presbiteriana en Colombia. Visitó la congregación de Montsalvatge y después viajo al centro del país.
La obra misionera de Pratt fue complementada por A.J. Duffield, agente de la Sociedad Bíblica, que ayudado por el coronel Fraser mandó literatura protestante a varios amigos en el país. El agente Duffield partió en 1857 y en ese mismo año llegó el segundo misionero presbiteriano, Tomás F, Wallace, que estaba encargado de formar una congregación en Bogotá. Con esto se lograba el objetivo de hacer la primera Iglesia Presbiteriana en Bogotá. Esta iglesia seguía “la confesión de Westminster”, su doctrina es calvinista, realizan el bautismo por aspersión y enfa-tizan en la educación de sus feligreses.
La iglesia presbiteriana se estableció en Bogotá. En 1861 desarrollaron la primera celebración de la “Santa Cena”. Sus servicios fueron en ingles hasta 1865. La Iglesia recibió el lugar donde funcionó el tribunal del Santo Oficio y en 1869 se convirtió en la sede de su Iglesia.
En 1890 se abrió una Iglesia Presbiteriana en Barranquilla. El misionero irlandés Adam Edwin fundó una escuela primaria en la ciudad. A partir de 1891 el misionero Juan Touzeau inicio la publicación, en Medellín, del periódico “El evangelista colombiano”; afrontando una fuerte opo-sición del clero consiguió vender y repartir literatura protestante.
Los presbiterianos implantaron Colegios Americanos, con el objetivo de evangelizar a través de una educación al estilo lancasteriano. Los Colegios Americanos no solo estaban para educar a los hijos de los misioneros, más bien además para formar líderes nacionales en el ideal liberal de apertura religiosa; estos fueron los primeros colegios mixtos en Colombia.
De 1840 a 1890 la historia del protestantismo en Colombia es la historia de la Misión Presbite-riana. En 1930 fue publicado el libro “The West Coast Republics of South America” por escritores ingleses, que comunicaron a Colombia como el país menos evangelizado por los grupos protestantes en Suramérica. Esto estimuló la aparición de nuevos grupos al país. El censo de 1918 reconoció la existencia de otros grupos religiosos. Por primera vez un censo nacional catalogaba los diversos grupos religiosos.
La Unión Misionera: El primer misionero que llegó a Colombia en 1908 fue Charles Chapman. Fundó una congregación en Cali además de una clínica y una congregación en Palmira.
La Alianza Escandinava o Alianza Evangélica: Solo hasta 1922, los estadounidenses Juan Christiansen y Olav Eikland conseguiron predicar en Cúcuta.
La Iglesia Episcopal: Esta iglesia nació de la Iglesia Anglicana, su organización es parecida pero su doctrina es netamente calvinista. El obispo Morris y el arquidecano Carson, llegaron a Santa Marta y Cartagena para negociar capellanías para inmigrantes anglosajones.
La Iglesia Presbiteriana Cumberland: Esta iglesia es una renovación de la Iglesia Presbiteriana nacida en Gran Bretaña. En 1927 se estableció en Cali y fundó el Colegio Americano con sede en Cali.
La Alianza Cristiana y Misionera: Este grupo fue hacedo en 1887 por el reverendo A.V. Simpson. Esta denominación actúa como Iglesia y además prepara misioneros.
Desde 1910 América Latina fue catalogada como terreno a evangelizar por los grupos protes-tantes norteamericanos, a causa del poco interés que los grupos europeos le dieron a este terri-torio. Por esta razón la mayoría de los misioneros que llegaron al país entre 1900 y 1930 eran norteamericanos.
Entre 1930 y 1948 entraron a Colombia otros grupos protestantes que apoyaron a asegurar el movimiento en el país.
En 1984, al generarse su conversión al cristianismo, el periodista Darío Silva-Silva inició sus estudios de formación espiritual, a tiempo que lideraba, junto con su esposa, un grupo de oración formado por amigos.
Ante la negativa de instituir una iglesia, dada por sus líderes nacionales de así pues, quienes preferían seguir al frente de un laicado, los miembros del grupo decidieron desarrollar uso de la libertad de asociación y conformaron la Corporación Unión de Hogares Cristianos, que recibió Personería Jurídica de la Alcaldía Mayor de Bogotá.
Al ser ordenado y consagrado como Ministro del Evangelio, Silva-Silva y sus compañeros en la mencionada entidad, tomaron la decisión de formar una iglesia cristiana, función debidamente autorizada por los Estatutos. En aquel tiempo las iglesias no tenían existencia autónoma, pues la Constitución Nacional consagraba una nación “católica, apostólica y romana”.
La inauguración oficial de Casa Sobre la Roca Iglesia Cristiana Integral se produjo el día 1º. de Septiembre de 1987 en Bogotá D.C., con la asistencia de 72 personas y el concurso de varios pastores reconocidos del país.
Church on the Rock, de los Estados Unidos, ofreció apoyo para que la nueva congregación se convirtiera en una dependencia de sus misiones, lo cual fue descartado desde un principio, debido a que el fundador de esta obra fue terminante sobre la necesidad de hacer una organización eclesiástica netamente colombiana y latinoamericana, sin nexos baratos ni de autoridad con ninguna otra, nacional ni extranjera, condición esencial en la que siempre ha permanecido.
En 1991, al reformarse la Constitución Política de Colombia, fueron definitivamente consagradas las libertades de conciencia y de culto, y Casa Sobre la Roca Iglesia Cristiana Integral, recibió su Personería Jurídica Especial, expedida por el Ministerio del Interior. Los Estatutos que la rigen describen su forma de organización, doctrina, liturgia, autoridad y demás elementos que la caracterizan
En los países desarrollados, la secularización ha afectado grandemente la adhesión y la práctica religiosa; en los llamados países en vías de desarrollo y subdesarrollados, el movimiento evangélico crece vigorosamente en la actualidad. Los diez países con más protestantes suman más del 50 % en todo el mundo.


















































